Las anfitrionas de los mejores

Hace un año ganaron el premio Jove Emprenedor de Ibiza por el proyecto de su empresa Incentivos Ibiza, con el que pretendían atraer a empresas que quisieran premiar a sus empleados con una estancia en la isla. A día de hoy la empresa de Olga y Mihaela es ya una realidad que va viento en popa y da servicio a los trabajadores que han hecho más méritos en Telefónica, Swarovski o Schweppes. ¿La crisis? Nunca la vieron como un obstáculo y, ahora, la consideran aliada.

 

Lo que Olga Piqué y Mihaela Caliman ofrecen son viajes a medida para empleados ejemplares, aquellos a los que sus empresas premian con incentivos especiales. Su empresa, Incentivos Ibiza, fue la ganadora el año pasado del premio Jove Emprenedor cuando era poco más que un proyecto que el jurado consideró una buena idea.

Un año después Olga, que además se ha convertido en gerente en funciones de la Asssociació de Joves Empresaris d´Ibiza, asegura que su balance de resultados es «fantástico». «No esperaba que el primer año de funcionamiento fuera tan bueno, aunque hemos luchado mucho para conseguirlo. Ha habido una respuesta muy buena por parte de clientes de toda España y, sobre todo, de Europa», confiesa la empresaria.

Considera que la crisis económica, que nunca vio como un obstáculo a la hora de iniciar un negocio como el suyo, ha acabado beneficiándoles. «Sabía que necesitaba dos años de vacío para crear esta empresa. Eran necesarios para darnos a conocer y dar a conocer a Ibiza como destino turístico empresarial.

Ya había calculado que eso me llevaría un año y medio de viajes y continuas acciones comerciales. Las agencias estaban entonces muy paradas, pero ya me conocían y en cuanto el mercado se ha reactivado han venido a mí», explica dando prácticamente por superada la época de vacas flacas. «La crisis ha remontado este año. Se ha notado sobre todo a nivel europeo. El mercado alemán y el italiano han empezado a recuperarse y el francés ha sido uno de los mejores, de los que más me han entrado. Vamos subiendo, pero hay que seguir luchando, nadie te regala nada», sentencia.

Incentivos Ibiza se ocupa de la logística de eventos empresariales que se quieran llevar a cabo en Ibiza. Encargan y organizan todos los servicios que el grupo de clientes pueda necesitar en la isla: hoteles, restaurantes, salas de prensa, excursiones… Algunas de las empresas que en los últimos meses han confiado en Olga y Mihaela tienen mucho renombre (Schweppes, Telefónica, Globalpraxis o Swarovski), pero la mayoría de sus clientes llegan a través de grandes agencias como Viajes Iberia Incentivos, Kuoni o American Express. «Pero lograrlo ha supuesto mucho esfuerzo y hemos tenido que demostrar nuestra profesionalidad», aclara. Para captar clientela y darse a conocer decidieron hacer mucho hincapié en las estrategias comerciales: «Hacemos mailings llamativos y muy visuales, presentaciones personales a los clientes en las que les mostramos toda la gama de productos que hay en Ibiza, vamos a ferias nacionales e internacionales especializadas en el sector de incentivos y congresos…».

El resultado de este trabajo es que el volumen de clientes es tal que en ocasiones coinciden cuatro grupos distintos o, como esta semana, 70 clientes de una misma empresa pertenecientes a cuatro divisiones diferentes. En estas situaciones las empresarias subcontratan más personal, de manera que siempre haya un mínimo de dos personas atendiendo a cada grupo de 50.

La estancia media de este tipo de grupos suele ser de tres días y dos noches. Olga y Mihaela los recogen en el aeropuerto y los llevan a su hotel. La mañana de la primera jornada suelen dedicarla a una reunión de empresa en la que «están todos juntos, fomentan el espíritu de equipo y comentan lo bien que va la empresa». Luego, les dejan tiempo libre. «Suelen comer dentro del hotel o cerca de él y, por la tarde, les preparamos una actividad que no sea muy pesada.

Las cenas suelen ser fuera, en restaurantes de calidad, pero siempre adaptándonos al presupuesto que nos han indicado. Al día siguiente organizamos una actividad que suele ocupar toda la jornada y que depende mucho de lo que desee cada cliente y de la climatología», señala Piqué.

¿Españoles, comerciales, mujeres?

Deben estudiar si el grupo prefiere actividades acuáticas o terrestres, si se trata de comerciales que prefieren hacer algo competitivo, si los integrantes son en su mayoría mujeres que se decantan por iniciativas más relajadas… y, sobre todo, deben tener en cuenta de dónde son. «Los españoles son más abiertos, les da todo un poco igual y, aunque sus gustos varían en función de la edad, normalmente quieren acciones más guerrilleras: ir a Formentera, fiestas con djs… El turismo europeo pide competiciones y gincanas como la que organizamos en mayo, con 120 personas que recorrieron toda la isla en 4x4», relata la emprendedora. Las convenciones europeas suelen estar más marcadas por el espíritu de empresa, en las españolas se da más libertad a los empleados. «Los beneficiarios de estos viajes suelen ser asalariados: los mejores comerciales y la gente que más lo ha merecido dentro de la plantilla. Así fue con un encuentro de vendedoras de productos de belleza femenina de toda España y también hubo uno en el que coincidieron trabajadores de la misma empresa pero de todo el mundo (Brasil, Egipto, Rusia…) El catamarán que los llevaba a Formentera era una Torre de Babel», recuerda la catalana con una sonrisa en la cara.

Su trabajo le satisface y se nota. Aunque lo define como «muy complicado». «Cuando tienes un evento no comes y no duermes. Pasas tantos nervios que acabas adelgazando. No estás tranquila hasta que no despides al grupo en el aeropuerto», añade. Organizar cada uno de estos viajes-premio lleva semanas e incluso meses: «Son viajes a la medida del cliente, según sus necesidades. Nuestra política es ´fallos 0´ y, si los hay, que no se enteren».


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